05/04/2026
Breve resumen de algunas fotos hechas esta en Sevilla.
Obviando la parte religiosa, no es menos cierto que este tipo de eventos ensalzan los sentidos y activan mecanismos neurobiológicos, acercándonos de forma más intensa al sentimiento de fe de aquellos devotos o “capillitas”.
Estímulos sensoriales como el olor a incienso activan el sistema límbico, directamente vinculado a la emoción y la memoria. A su vez, la experiencia colectiva y la hermandad favorecen la liberación de oxitocina, reforzando el vínculo y la sensación de pertenencia.
La larga espera de horas para ver llegar un paso se sostiene, en parte, por la dopamina, implicada en los circuitos de recompensa, transformando la expectación en motivación.
La fe tiene ciencia.
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