23/08/2021
𝐂𝐢𝐧𝐜𝐨 𝐓𝐢𝐩𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐫𝐞𝐭𝐫𝐚𝐭𝐚𝐫 𝐚 𝐮𝐧 𝐚𝐫𝐪𝐮𝐢𝐭𝐞𝐜𝐭𝐨...
Aunque también puedes dejar que fluya 🌊.
Hace ya varios años tuve el honor de fotografiar una serie de propiedades que habían sido objeto de la reforma de un arquitecto mexicano, Francisco Ochoa, que estuvo varios años afincado en Madrid.
Seguramente fue una de las figuras más eclécticas que he conocido en mi entorno.
Un arquitecto capaz de variar desde una decoración o un interiorismo clásico, hasta lo más 𝘮𝘪𝘯𝘪𝘮𝘢𝘭 como si de lo mismo se tratara, y esa complejidad se podía reflejar también en su carácter, es una persona muy muy interesante.
A veces, en esta profesión también se nos presenta la oportunidad, o la necesidad, de fotografiar al autor de las obras, y en muchos casos se busca esa fotografía contextualizada en su propia obra.
En este caso te voy a dar unos tips para fotografiar arquitectos, aunque como te dije al principio, después de aprender puedes desaprender y simplemente dejar que las cosas ocurran.
El primer tip es: 𝐓𝐨𝐦𝐚 𝐭𝐮 𝐭𝐢𝐞𝐦𝐩𝐨. Date tu tiempo porque estás haciendo dos fotos a la vez, que son dos géneros fotográficos de envergadura: la fotografía arquitectónica y la fotografía de retrato.
Tanto en todos los aspectos técnicos, como la iluminación y el encuadre tienes que tener en cuenta una buena perspectiva del fondo; y tienes que tener en cuenta una buena perspectiva de lo que es el retrato humano y su iluminación, etcétera, tómate tu tiempo.
El segundo tip es: 𝐇𝐚𝐳𝐥𝐨 𝐣𝐮𝐧𝐭𝐨 𝐜𝐨𝐧 𝐞𝐥 𝐚𝐫𝐪𝐮𝐢𝐭𝐞𝐜𝐭𝐨, es decir, deja que interactúe con su propia obra. Tómate el tiempo necesario con el arquitecto para que vayas observando cómo se desenvuelve, así irás descubriendo sus rincones favoritos, de los que está más orgulloso, contento o satisfecho... y esos pueden ser un lugar donde contextualizar y colocar al arquitecto para el retrato.
El tercer tip es: 𝐐𝐮𝐞 𝐭𝐞 𝐚𝐩𝐫𝐞𝐧𝐝𝐚𝐬 𝐬𝐮 𝐧𝐨𝐦𝐛𝐫𝐞, puede parecer muy trivial, pero apréndete su nombre, y apréndete el nombre de las personas que hay en el entorno: colaboradores, propietarios, etcétera... y además de eso también aprende del nombre del perro, como en el caso de esta foto. Cuando creas un entorno armónico y das la justa importancia a todo el mundo, eso te permite actuar como un director de orquesta y hacer que todo el mundo se sienta cómodo; y a la vez puedes crear una sintonía, porque un retrato no solo es lo que hay delante de la cámara sino también la interacción que hay con lo que hay detrás de la cámara.
El cuarto tip es: 𝐄𝐬𝐭𝐮𝐝𝐢𝐚𝐫 𝐥𝐚 𝐭𝐫𝐚𝐲𝐞𝐜𝐭𝐨𝐫𝐢𝐚 𝐝𝐞𝐥 𝐚𝐫𝐪𝐮𝐢𝐭𝐞𝐜𝐭𝐨, no hace falta un estudio profundo, pero sí, dentro del tiempo de que dispongas, trata de investigar un poco cuál es la vocación de ese arquitecto, más allá de las obras que tú conozcas, cuáles son sus aspiraciones, porque eso te permitirá dialogar, te ayudará a conseguir un retrato más natural y a disfrutar del trabajo.
El quinto tip: 𝐑𝐞𝐭𝐫𝐚𝐭𝐨 𝐜𝐨𝐧𝐭𝐞𝐱𝐭𝐮𝐚𝐥𝐢𝐳𝐚𝐝𝐨 𝐞𝐧 𝐞𝐧𝐭𝐨𝐫𝐧𝐨 𝐚𝐫𝐪𝐮𝐢𝐭𝐞𝐜𝐭𝐨́𝐧𝐢𝐜𝐨, donde el contexto habla del profesional retratado, y presenta el reto de separar la figura del fondo y al mismo tiempo dar importancia al fondo.
Evidentemente, no podemos desenfocar en exceso el fondo, y el propio contexto suele ser complejo. Suele tener muchas líneas, muchos objetos, como es el caso de esta imagen. Entonces podemos jugar con varios temas: uno de ellos es buscar simetrías o composición que pongan en valor, o den protagonismo, o conduzcan la mirada hacia el sujeto y le den un plus de importancia respecto al contexto.
O bien, podemos trabajar la iluminación, dándole un poquito más de iluminación al sujeto, que es lo que se ha hecho en esta foto, pero con cierta moderación
Se le da al sujeto una fuente de luz adicional, concretamente una iluminación Rembrandt, que sirve para separar el sujeto del fondo. Aunque no se ha buscado un excesivo contraste por el aspecto levemente pictórico de la imagen.