06/04/2018
A veces cerrar una puerta es muy, muy difícil... incluso sabiendo que soy una persona muy emocional, no pensé que hoy, volviendo a casa desde IFEMA, iba a ir conduciendo entre lagrimones. He necesitado un buen rato ya tranquila en casa para calmarme... y es que estos cinco meses han dado para mucho. Tantas cosas vividas, risas, lágrimas, abrazos, esperas para usar el microondas, cierres (joder, cuántos cierres!!!), "ha ver si me muero"s... Amigos, compañeros... familia postiza. A veces sentirse como en casa (o mejor), y a veces sentirse en el in****no. Quejarse de no tener vida por ser una elfa doméstica, pero en el fondo saber que sí se tiene, aunque sea diferente. Amargas despedidas, algunas improvisadas, otras inexistentes (porque no han podido darse, o porque no van a ser tales). Abrazos, tantos abrazos... dados, y por dar. Creo que nunca, nunca he tenido un trabajo que me haya hecho crecer tanto... un trabajo que estaba deseando acabar, porque ya pesaba, pero que al final, me ha dado una pena inmensa dejar atrás. Y ahora... vacío. Volver a aprender que hay vida fuera de las puertas de Hogwarts. Volver a la lucha, a buscar, a no rendirme. Volver a la vida real. Pero me llevo tantas, tantas cosas, y tantas personas en el corazón....
Gracias por este (casi) medio año, elfitos. Gracias por ser mi mejor terapia. Gracias mil. A los que volveré a ver a menudo, a los que no.... a todos, GRACIAS por esta experiencia. Hasta siempre!!!!