09/08/2026
Mi madre dejó una huella en todos los que tuvimos la suerte de conocerla.
Dejó algo todavía más profundo: una forma de entender la vida.
Si alguien me preguntara cómo era Isabel, respondería con una sola palabra: luz.
Era alegre, dulce y extrovertida.
Le encantaba hablar, cantar, y bailar.
Era feliz con las cosas sencillas de la vida.
Pero si tuviera que quedarme con algo de ella, sería con su paz.
Con esa serenidad que tenía incluso en los momentos difíciles.
Y con una dulzura que nunca he encontrado en nadie más.
Mi madre tenía una forma muy sencilla de entender la vida.
Cuando alguno de nosotros se preocupaba demasiado, siempre decía:
“Todo tiene solución menos la muerte.”
“La salud es lo más importante.”
Nunca necesitó grandes cosas para ser feliz.
Solo salud.
Ahora que ya no puedo llamarla, ni contarle cualquier cosa, me doy cuenta de cuánto de ella vive en mí.
En muchas de mis formas de mirar.
En cosas que digo sin darme cuenta.
En pequeños gestos que quizá aprendí de ella sin saberlo.
Hoy sé que una de las mayores suertes de mi vida fue tenerla como madre.
La canción que acompaña esta fotografía era una de esas que le encantaba cantar.
Y quizá por eso, al escucharla ahora, siento que durante unos minutos vuelve a estar aquí.
Esta fotografía es Isabel.
Mi madre.
Mi luz. ❤️