14/05/2026
Nadie te prepara para la cantidad de tiempo que vas a pasar así.
Sentada.
Sosteniendo.
Dando pecho mientras haces mil cosas más con la cabeza.
Y al principio muchas veces solo piensas en sobrevivir al cansancio, en si lo estarás haciendo bien, en cuándo volverás a dormir del tirón.
Pero un día, sin darte cuenta, empiezas a mirar esas tomas de otra manera.
Porque entiendes que ya no es solo alimento.
Es refugio.
Calma.
Consuelo.
La forma en la que te buscan cuando todo les sobra.
Y quizá ahora mismo estés agotada y no seas capaz de verlo…
pero hay algo profundamente bonito en saber que, durante un tiempo, tú fuiste literalmente su lugar favorito 🤍