03/06/2026
Buenas tardes a todos y a todas.
En primer lugar, queremos agradecer de nuevo vuestra presencia hoy aquí por segunda vez. La primera funcionó, la empresa nos oyó y, al menos, empezó a plantear algo. ¿Totalmente insuficiente? Por supuesto. Por eso, hoy volvemos a estar aquí. Por eso mañana las tres cabeceras de este grupo llevarán a cabo una huelga de firmas histórica, que nunca se ha llevado a cabo.
Seguimos insistiendo en que creemos que es muy importante que la dirección de la empresa sea consciente del hartazgo de las plantillas ante sus constantes negativas a actualizar nuestros sueldos y que no nos vale con unas migajas. Como sabéis, varias sociedades del grupo estamos negociando un nuevo convenio colectivo, pero los avances después de cuatro meses han sido mínimos.
Como también sabéis todos y todas, hace ya más de 15 años que nuestros salarios están congelados, lo que se ha traducido en una progresiva pérdida de poder adquisitivo por parte de todos nosotros que se ha visto agravada durante estos últimos años de fuerte inflación. Lejos de preocuparle, a la dirección de la empresa parece no importarle esta situación, pues se niega a reconocer económicamente el enorme esfuerzo que todos los profesionales de Unidad Editorial llevamos haciendo desde el año 2008 y a reconocernos tantos años de atraso salarial como nos merecemos.
Durante todo este tiempo, los empleados del grupo hemos demostrado un gran compromiso y profesionalidad. No en vano, hemos seguido sacando el trabajo adelante en unas condiciones cada vez más precarias y con unas plantillas cada vez más reducidas, después de un sinfín de despidos colectivos y otros muchos individuales, así como de reducciones de sueldos y bajas sin cubrir.
Lejos de valorar este esfuerzo, que ha posibilitado que la deuda de la compañía siga reduciéndose año tras año y que haya dividendos para los de siempre, la dirección de Unidad Editorial se niega a acometer mejoras salariales generalizadas. Alega que sólo puede llevar a cabo subidas de sueldo puntuales, ridículas gratificaciones y solo consolidaciones a un año vista, pero lo cierto es que hay compañeros en situaciones muy precarias cuyas reivindicaciones también son continuamente ignoradas y que todos hemos sufrido estos 15 años de recortes.
Ante esta situación, tanto los comités y delegados de personal como los trabajadores del grupo queremos decirle a la dirección que seguiremos hasta que encima de la mesa haya una propuesta con la que empezar a negociar decentemente. Dicen que estamos presionando, que les estamos dando poco margen. La realidad es que sólo han negociado en serio cuando han visto las orejas al lobo. Continuaremos en las mesas de negociación únicamente si se producen avances. De lo contrario, aumentaremos tanto la frecuencia como la intensidad de nuestras protestas y llegaremos hasta donde sea necesario. De hecho, los comités convocaremos para finales de la semana que viene una nueva huelga de firmas. Tienen una semana para acercar posturas con todos los comités. Tiempo suficiente. Porque ya estamos hartos de que Unidad Editorial nos tenga congelados. ¡Subida salarial YA!