17/11/2017
Se va un grande...
Ídolo de una generación, mi héroe musical desde la adolescencia y por siempre, ese es y será por siempre José Andrés mejor conocido como Blanquito Man.
Desde este párrafo en adelante lo que va es una descarga de anécdotas y buenos recuerdos, es mi pequeño tributo a quien en vida fuera el frontman de mi banda favorita: King Changó.
Ya no recuerdo quién exactamente me presentó su música, pero lo que si estoy claro es que desde que escuché Melting Pot (fue la primera canción que oí de King Changó) me atrapó, fue una conexión inmediata.
Descubrir además que Blanquito y su hermano tenían vínculos con los Altos Mirandinos (región de Venezuela, cercana a Caracas y compuesta por tres municipios) y con mucha gente que conocía hizo que sin duda los sintiera más cercanos, definitivamente era mi banda.
Así que, desde que los descubrí, traté de no perderme ni una de sus presentaciones en vivo porque eran una descarga de energía brutal, alegría en estado puro, un no parar desde el minuto uno hasta el final del show.
Lo reconozco, si de una banda fui groupie fue de ellos, en una época donde todavía no pensaba ser fotógrafo ni tampoco estar vinculado a la música, en una época donde vivíamos al máximo y sus letras, su estilo y su talento nos marcó a muchos. Era un adolescente.
Pensar en Blanquito es recordar un montón de anécdotas, es recordar a muchos amigos y familiares, lugares, está asociado con muchas cosas importantes para mi. Mis discos de King Changó me los regaló mi tío Oswaldo, pilar fundamental en mi vida.
La primera vez que decidí llevar a mi hermano Oscar a un concierto - él tenía 8 años - fue justamente a una presentación de King Changó en la Universidad Central de Venezuela en donde éstos compartirían tarima con los que después se convertirían en mis panas: los Hora Cero. Ese día fuimos un grupo de amigos, luego de comprar una cámara desechable por allí cerca, nos acercamos y disfrutamos un montón de esa presentación; al finalizar, logramos que Luis Eduardo aka. Negrito Man, se acercara y se tomara una foto con nosotros (que todavía permanece en mi casa en Venezuela)...pues brutal!
De ahí en adelanté, me la pasaba escuchando todo lo que salía de ellos, cantando, dibujando todo lo que tenía que ver con la banda...y es que Blanquito no sólo fue un músico excepcional sino que además fue un duro como diseñador, al punto de ser el creador de logos de equipos deportivos profesionales en Estados Unidos. A propósito de eso, recuerdo una vez que le pedí a mi primo Mauro su camisa de las Panteras de Florida para ir a un concierto de King Changó porque ese logo lo había hecho Blanquito; nos fuimos super temprano con la ilusión de que el papá de mi querida Tavi - que lo conocía - pudiese finalmente presentarnos a nuestro ídolo. Íbamos un montón de gente, pero al final por tiempo no se pudo hablar con él.
Tampoco olvidaré un par de conciertos: el primero, en medio de una marea de gente que superaba las 100 mil personas en La Carlota, en donde King Changó era parte del cartel de un festival brutal. El otro concierto, fue casi íntimo en El Arroyito (en Caracas) al que asistí con dos amigos de la infancia, Vladimir y Put A Fyah (a quién tendré el gusto de tener acá en Madrid muy pronto); era una localización muy pequeña por lo cual pudimos disfrutar de la banda como pocas veces.
La música de King Changó y el estilo de baile de Blanquito nos marcó: imitabamos sus pasos en cada fiesta donde sonaban sus canciones, o fuera de la casa de mi bro Jose Luis cuando poníamos King Changó a todo volumen en muchas tardes de ocio.
Otra anécdota que recuerdo fue la vez que tuvimos como la esperanza de conocerlo: a través de un primo de él, mi amiga Laura y no recuerdo exactamente quién más estaba (perdón por la mala memoria) nos llevaron a casa de sus padres en San Antonio de los Altos. Sorpresa, ese día Blanquito tuvo que salir en un vuela a Nueva York como a las 4 de la mañana así que ese día tuvimos la oportunidad de conversar más tranquilamente con Negrito y conocer a sus padres.
Ya después de verlos unas 15 veces en directo, de escuchar todas las entrevistas de las emisoras de radio en donde se presentaban de aprenderme hasta las improvisaciones que hacía Blanquito, tocó aceptar que King Changó se alejaba de las tarimas.
Tuve la oportunidad de compartir en mi programa de radio con Negrito, no sólo como entrevistado sino que me acompaño como locutor invitado. Me hacía ilusión poder tener a Blanquito de invitado por esos días y aunque no se pudo, sin duda fue increíble compartir algo que amo tanto como la radio con un músico increíble como lo es Luis Eduardo.
La última vez que pude disfrutarlos, ya estaba metido en la fotografía de conciertos - por suerte - y coordiné para cubrir lo que fue el regreso de la banda a Caracas (año 2010.) Fue increíble volver a estar en primera fila, escuchando a mi banda favorita y frente a uno de los mejores frontman que he visto, mi héroe además. Finalmente, como se titula uno de sus temas, pude capturar con mi cámara la energía de su música, de su show, de eso que lo caracterizaba y lo hacía tan especial.
22 años después de la primera vez que escuché su música, que empecé a seguir sus pasos, me toca pasar - como decimos en Venezuela - mi guayabo por la partida física de este grande y que mejor que hacerlo con las fotos de ese tan especial show en el Teatro Bar y con todas estas anécdotas y recuerdos, que son pocas pero que son algunas de las que quería compartir con ustedes que me siguen.
No fui un excelente dj ni selector, sería una falta de respeto para los que son, pero en muchas ocasiones en las que puse música en un local de mi pueblo, nunca faltó alguna canción de King Changó de su trabajo como solista.
A Candice, a Negrito, a su familia, a todo el crew de King Changó y a sus seguidores un abrazo fuerte...que la música lo mantenga vivo en todos nosotros!
Sin duda, esto es life into music.
Gracias José Andrés Blanco aka Blanquito Man aka Zuzuku aka Rayo Blanco, por lo que representarás para siempre...ahora a descansar después de esta batalla para que la fiesta siga donde quiera que te encuentres.
"Music changed my life" como dice en tu canción I don´t care...