18/06/2026
Mari Ángeles es gaditana. Juanjo, sevillano.
Y aunque apenas los separan unos kilómetros, hizo falta una feria, una casualidad y el momento adecuado para que sus caminos terminaran cruzándose.
Se conocieron en la Feria de Sevilla. Y aquí viene la anécdota que siempre me saca una sonrisa: Juanjo, siendo sevillano, nunca había ido a la feria hasta aquel día. Su primera vez allí acabó siendo bastante más importante de lo que imaginaba.
Han pasado seis años desde entonces.
Seis años compartiendo vida, construyendo recuerdos y creciendo juntos. Incluso en momentos que pusieron a prueba a tantas parejas. De hecho, recuerdan el confinamiento como una etapa en la que se unieron más que nunca y en la que descubrieron la fuerza que tenían como equipo.
Ahora septiembre está a la vuelta de la esquina y la cuenta atrás ya ha comenzado.
Y en medio de todos los preparativos, tuvimos una de esas tardes que me recuerdan por qué las sesiones preboda tienen tanto valor.
Porque sí, sirven para hacer fotos bonitas. Pero para mí significan mucho más.
Son el momento en el que conozco vuestra historia, descubro cómo os miráis, escucho las anécdotas que os han traído hasta aquí y empiezo a formar parte, aunque sea por un instante, de una etapa muy especial de vuestra vida.
Cuando llega el día de la boda, ya no estoy delante de dos desconocidos. Estoy delante de Mari Ángeles y Juanjo. De la gaditana y el sevillano que se encontraron en una feria. De una pareja que lleva seis años escribiendo su propia historia y que dentro de muy poco añadirá uno de sus capítulos más importantes.
Y yo tendré la suerte de estar allí para contarlo.
Septiembre, te estamos esperando.