01/05/2026
A veces la vida te sorprende con regalos que no esperabas… y tú eres uno de los más bonitos que me ha dado.
Llegaste gracias a nuestras niñas, casi sin hacer ruido, y sin darnos cuenta te convertiste en familia. Porque sí, eres esa amiga que ya es hermana, de las que no se eligen… pero se quedan para siempre.
Eres imprescindible en mi vida. De las que están cuando todo va bien, pero sobre todo cuando todo se tambalea. En los días grises, en los momentos difíciles… ahí estás tú, sin fallar, sosteniendo, entendiendo sin palabras.
Gracias por tanto, por tu forma de querer, por tu lealtad, por ser refugio cuando más lo necesito.
La vida nos unió por ellas… pero lo nuestro ya es para siempre.
Hermana