15/06/2026
Os voy a contar algo que me daba bastante vergüenza admitir.
Durante años, cuando alguien me escribía pidiendo información… no respondía. O tardaba días. A veces ni respondía.
No era que no quisiera. Era miedo. Miedo a que dijeran que no. Miedo a que después de responder, ni contestaran. Miedo a “vender” (esa palabra que tanto me costaba )
Así que lo dejaba ahí, en visto, postergándolo, hasta que se me olvidaba o ya era tarde para responder bien.
Hace un tiempo empecé a hacer algo distinto. Antes de abrir esos mensajes, me paro un momento y me digo cosas como “si no me eligen, no soy yo el problema” o “esto no es venderme, solo estoy contando lo que hago”.
Suena simple, pero cambió todo. Ahora respondo. Sin esa bola en el estómago.
Si alguna vez me escribiste y tardé… probablemente estaba en esas. Y si tú también te lo piensas mil veces antes de escribir a alguien, yo también he estado ahí.
Si llevas tiempo queriendo escribirme y algo te frena, hazlo sin miedo. Prometo acompañarte desde el respeto y la honestidad ♥️