05/05/2025
Lo nuestro con las sesiones newborn ha sido todo un viaje. Os recuerdo que yo llevo 15 años haciendo fotos. Eso son muchos años, muchas épocas y muchas modas.
Cuando empecé se llenaban las fotos estilo Anne Geddes. La recordaréis de las tarjetas de cumpleaños con bebés metidos en cestos de muchos colores. Así empezó esa moda. Y aunque sucumbimos, nunca nos sentimos cómodas con ello. Había algo contradictorio que no se alineaba con la verdad de ese momento de nacer. Estar 3/4h intentando que un bebé se coloque en según qué posiciones…
Total que hace unos años rompimos con eso. Y decidimos ser fieles a lo que sentíamos que tenían que ser las foros de recién nacido. Un momento de conexión, de sencillez, de piel con piel.
Y cada vez nos hemos ido zambullendo en esta perfección de lo imperfecto. De cazar el momento sin pretensiones, guiándonos por la naturalidad de lo que sucede. Dejando que el bebé esté la mayor parte del tiempo en su lugar preferido: los brazos de sus papás.
Hoy os comparto esta sesión, que además tiene otra cosa especial. Y es que la he hecho yo sola. Ya sabéis que nunca se me dio bien y siempre es algo que he delegado en mis compañeras. Pero al nacer Rio y haber tenido la experiencia de un bebé, me siento mucho más conectada con todo para poder también contar la historia a mi manera.
Gracias a Meri por compartir conmigo todo lo arte sabe y jugar juntas a la creatividad ☀️