01/05/2025
“El amor verdadero no tiene edad.
Ni prisa. Ni filtros. Solo presencia.
En medio de todas las miradas, ellos se besan como si el tiempo nunca hubiera pasado.
Este instante no solo nos recuerda lo que significa amar,
nos enseña lo que significa permanecer.
Ojalá todos lleguemos a una boda así:
de la mano… y con la misma alma.