23/10/2026
Tengo que confesar que, al principio de mi andadura como fotógrafa de familias, me negaba a hacer tarjetas regalo.
¿Por qué?
Porque pensaba que elegir a un fotógrafo para una sesión de embarazo, recién nacido o familia era algo tan personal que no entendía cómo otra persona podía tomar esa decisión por ti.
Al fin y al cabo, no se trata solo de hacer fotos. También hay que conectar con la persona que está detrás de la cámara y sentirte a gusto con ella.
Pero con el tiempo me di cuenta de que estaba equivocada.
Quien regala una sesión no está eligiendo las fotos que esa persona se llevará a casa, sino regalándole la oportunidad de vivir una experiencia y conservar un recuerdo muy especial.
Y después de ver pasar por el estudio a tantas familias que han llegado con una tarjeta regalo, y de escuchar sus bonitas palabras al terminar la sesión, me alegro de haber cambiado de opinión.
A veces, abrir la mente y dejar de ver las cosas solo desde nuestro punto de vista nos permite descubrir algo que antes no éramos capaces de ver 🤍