04/09/2026
Detrás de una buena foto gastronómica no solo está la burger. Está la luz, el espacio y saber aprovechar lo que el propio local te ofrece.
En esta sesión para DUBLIN HOUSE, en Castellón, queríamos que su nueva hamburguesa tuviese personalidad propia pero que siguiese respirando el ambiente del local.
Por eso usamos una de sus ventanas como parte de la escena, reforzándola con luz cálida para darle más carácter, profundidad y ese punto cinematográfico que buscábamos. La barra y sus reflejos terminaron de construir el encuadre.
Para la parte de vídeo, combinamos B-roll de cocina con una escena principal junto al chef Andrés Salas. Y como pasa tantas veces en localización, el espacio manda: cuando no puedes colocar la cámara donde quieres, toca buscar otra solución.
Moverte, ganar distancia, cambiar altura… y hacer que el espacio trabaje a tu favor.
Porque crear contenido en un restaurante no consiste solo en llegar y grabar. Consiste en leer el lugar, adaptarte y construir una imagen que encaje con la marca.
📍DUBLIN HOUSE · Castellón