14/06/2026
¡Escuela de Meteo! 🏫⛈️
Nos hemos topado con este argumento en redes, un clásico que resurge cada vez que aprieta el calor. Nos parece un ejemplo perfecto para explicar de forma cercana un error muy común en el que todos hemos caído alguna vez: confundir el tiempo con el clima y aplicar la 'falacia de evidencia anecdótica'.
Como apasionados de la meteorología, los datos históricos siempre nos resultan fascinantes, y es totalmente cierto que Lorca ha registrado valores extremos en el pasado, como esos 46 °C del año 2000 que muestra el recorte de prensa. Sin embargo, desde el punto de vista científico, utilizar un dato puntual de un día concreto para cuestionar el calentamiento global incurre en una falacia lógica bastante común. Te explicamos por qué:
1. Confundir 'Tiempo' con 'Clima':
El tiempo es lo que ocurre hoy o un día concreto del año 2000 (un pico de calor extremo por una situación sinóptica específica, como una entrada de aire sahariano).
El clima es la tendencia media observada a lo largo de un periodo mínimo de 30 años. Que hiciera calor extremo hace dos décadas no contradice el cambio climático; lo que la ciencia evalúa es con qué frecuencia e intensidad se repiten ahora esos episodios en comparación con el pasado.
2. Falacia de evidencia anecdótica (Cherry Picking):
Consiste en seleccionar un único dato aislado que conviene a un argumento e ignorar el resto de la serie histórica. Un día de 46 °C en el año 2000 es una anécdota climática. Lo preocupante que señalan las gráficas científicas es que las medias térmicas anuales de la Región de Murcia no paran de subir de forma sostenida, los veranos se están alargando y las noches tropicales se han multiplicado en las últimas décadas.
Los extremos térmicos siempre han existido, pero la estadística nos demuestra que lo que antes era un evento excepcional de un día de verano, ahora se está convirtiendo poco a poco en nuestra nueva normalidad.
¡Un saludo!