30/12/2025
Asistí el 22 de noviembre al concierto “Mónica Naranjo – Greatest Hits Tour” en el Roig Arena (Valencia).
Lamentablemente, la calidad del sonido fue deficiente durante todo el concierto, especialmente en lo relativo a la falta de graves y a la escasa inteligibilidad de la voz, lo que impidió disfrutar del espectáculo en condiciones mínimamente aceptables.
Para descartar que fuera un problema puntual de ubicación, me moví por distintas zonas de la pista, incluida la zona central, laterales y parte trasera cercana a la mesa técnica, sin apreciar mejora alguna.
Durante el evento comuniqué la incidencia a personal técnico, que trasladó el aviso, pero el problema no se corrigió. Otras personas a mi alrededor manifestaban la misma queja.
Posteriormente formulé reclamación formal. La organización reconoce que existieron incidencias técnicas previas, pero sostiene que el sonido fue “adecuado” y ha rechazado someterse a arbitraje de consumo, motivo por el cual la mediación ha finalizado sin acuerdo.
Comparto esta experiencia desde el respeto, no para atacar a nadie, sino para dejar constancia de una vivencia real como asistente y para que otros espectadores puedan formarse su propia opinión.
En un concierto, el sonido no es un detalle: es el propio espectáculo.