03/10/2021
No es tanto por lo que se ve como por lo que esconde.
La importancia de cómo percibimos el entorno nace en cómo lo vivimos. Los valles pasiegos esconden una singular convivencia entre lo humano y el resto de formas de vida. Un paisaje humanizado que representa uno de los elementos identitarios más relevantes de la historia de la comunidad autónoma de Cantabria y uno de los valores más reconocibles para los cántabros. Por ello, necesariamente, y sin que ello signifique un freno al desarrollo humano, el valor patrimonial y natural de este lugar debería perdurar para las generaciones futuras. Un espacio que ha compatibilizado las actividades económicas propias de los vecinos, como la ganadería, con la conservación de especies en peligro de extinción, como el aguilucho pálido, el milano real, el alimoche o el salmón atlántico. Los valles pasiegos han permitido el desarrollo personal a decenas de generaciones y cientos de familias. Sus tierras comunales, siglos después y gracias al esfuerzo de hombres y mujeres, siguen contribuyendo a la producción sostenible de alimentos, permiten disponer del recurso más elemental de los cántabros, el agua, y se mantienen como un elemento vital para el futuro de sus habitantes. Un modelo del pasado para el futuro, que debería ayudarnos a entender nuestra relación con el planeta.
El futuro de este rincón se enfrenta a la amenaza de su industrialización. La terraza fluvial de esta imagen y las cumbres que se ven, que corresponden al interfluvio que separa los valles del Pas y el Pisueña, podrían ser destrozadas por completo por la construcción de grandes polígonos industriales para generar electricidad. Proyectos que transformarían barrios y pueblos, atravesarían fincas, modificarían terrenos comunales y vecinales y ocuparían todas las cumbres con gigantescos aerogeneradores, subestaciones eléctricas, kilómetros y kilómetros de pistas y desmontes, y otros tantos de tendidos eléctricos. Proyectos de unas dimensiones nunca vistas.
En nuestras manos está el futuro que queremos para estos pueblos, sus vecinos y paisajes.