10/07/2026
Viernes de Dolores de antaño
Hoy es viernes, pero no es Viernes de Dolores. Ese día en el que varias hermandades hacen estación de penitencia en distintos puntos de España y que, para Cáceres, suponía la antesala de su gran Pasión. Sin embargo, hubo un tiempo en el que el Viernes de Dolores era una de las jornadas más intensas e importantes de toda la Cuaresma cacereña.
Hasta seis o siete hermandades llenaban la ciudad de cultos, traslados, vía crucis y actos de piedad. Era el auténtico prólogo de la Semana Santa.
La tarde comenzaba con el traslado de la Entrada de Jesús en Jerusalén, popularmente conocida como La Burrina.
La Cofradía de los Ramos llevaba a su titular hasta la sede de ACISJF, donde aguardaban las andas para la procesión del Domingo de Ramos.
Aquel corto recorrido estuvo acompañado durante años por la Banda de Cornetas y Tambores de Cáceres y, posteriormente, por la propia banda de romanos de la hermandad. Mientras tanto, en el interior del templo se celebraba el besapié y el triduo a Jesús del Perdón, estampas que muchos aún recuerdan con cariño.
En el otro extremo de la ciudad, en el siempre cofrade barrio del Espíritu Santo, el Santísimo Cristo de la Preciosa Sangre era trasladado acompañado por la Banda de Cornetas y Tambores del Santísimo Cristo del Humilladero.
Con el paso de los años, aquel traslado acabaría fusionándose con la propia estación de penitencia del Miércoles Santo, dando lugar a la procesión que hoy conocemos como la del Sábado de Pasión.
De allí viajábamos hasta la Mejostilla, donde la parroquia organizaba un pequeño Vía Crucis con el Santísimo Cristo de la Victoria.
Primero salió un Viernes de Dolores, después pasó al Miércoles de Pasión, más tarde se incorporó al Sábado de Pasión y, finalmente, encontró su lugar en el Sábado Santo.
De vuelta al corazón de la ciudad, la Hermandad de la Expiración preparaba a su titular en el Palacio Episcopal para recorrer las calles empedradas de la Ciudad Monumental en un solemne Vía Crucis que, afortunadamente, continúa celebrándose en la actualidad.
Cuando el reloj marcaba la medianoche, Cáceres se entregaba al silencio y a la oración.
En el barrio de San José, iluminados únicamente por la luz de las velas, los hermanos acompañaban el caminar de Nuestra Señora de la Caridad desde la ermita de Santa Gertrudis hasta la parroquia de San José.
Años después, tras conseguir la ansiada reforma de la puerta del templo, este acto pasó a celebrarse en la tarde-noche del mes de junio.
Y para poner el broche a la jornada, filas de antorchas, el sonido de una esquila y un silencio sobrecogedor acompañaban al Santo Crucifijo del Cristo Negro en su forma de Cruz de Guía.
Después de orar en el Convento de los Hermanos Franciscanos de la Cruz Blanca, el cortejo continuaba hasta la concatedral de Santa María para rezar ante la Señora de los Dolores.
A todo ello había que sumar los quinarios, triduos y besapiés que llegaban a su culminación en hermandades como Estudiantes, la Dolorosa de la Cruz o el Humilladero, entre otras. Sin duda, aquellos Viernes de Dolores convertían a Cáceres en una ciudad plenamente entregada a la Cuaresma y a la inminente llegada de la Semana Santa.
¿Tú qué opinas? ¿Crees que el Viernes de Dolores debería volver a recuperar aquel protagonismo y convertirse de nuevo en el gran día previo a la Pasión?
Cofradía de los Ramos Cáceres
Cofradía del Cristo del Humilladero - Cáceres
Banda De Ccytt Humilladero Caceres
Banda De Ccytt Humilladero Caceres
Cofradía Expiración Cáceres
Cofradia Dominicana Stmo Cristo De La Victoria, Nuestra Sra del Rosario
Crucifijo De Santa Maria De Jesus (Cristo Negro) de Cáceres (ESPAÑA)
Hermandad del Amor Cáceres