13/08/2026
Ayer no fue un día normal. Todos lo sentimos. Hubo un momento mágico en el que el cielo de nuestra tierra cambió de color, el aire se volvió diferente y el tiempo pareció detenerse. ✨
Para capturar esta fotografía, no busqué solo un fenómeno astronómico; busqué la esencia de Burgos. Quería que el Sol, en su baile perfecto con la Luna, abrazara uno de nuestros paisajes más icónicos: la silueta solitaria de un árbol velando un mar de girasoles en penumbra. 🌳🌻
Fueron apenas unos minutos, pero la emoción fue inmensa. Es esa misma emoción que busco capturar en cada uno de vuestros reportajes. Ya sea el abrazo de unos novios, la sonrisa de un niño en su comunión o la mirada cómplice de una familia en el estudio, mi pasión es congelar esos instantes únicos y efímeros para que podáis revivirlos siempre.
La luz siempre vuelve, pero los recuerdos verdaderos son los que decidimos guardar. 🔒✨
¿Qué os parece cómo ha quedado este pedacito de magia burgalesa? Contadme en los comentarios qué sentisteis ayer. 👇💬🤗