12/06/2026
Hay proyectos que buscan sorprender, generalmente siendo atrevidos, originales, rompiendo moldes o apostando por la creatividad sin miedo al fracaso. Otros en cambio, lo que buscan es agradar, enamorar, satisfacer o encandilar puliendo su producto hasta conseguir la mejor versión del mismo.
Pero hay veces en las que ese equilibrio se ajusta a tal punto, que la experiencia puede resultar tan buena como sorprendente, en función de lo que el cliente busque.
En mi experiencia es uno de esos casos, lo cual hace que trabajar con ellos sea un reto a la hora de mostrar la intención de un plato. Los platos más atrevidos o fuera de lo común, como el que veis en este póst, necesitan dar algo más de información al público, de manera que no se pierdan su verdadero valor. Si solo vierais la primera fotografía, no sabríais lo que se esconde debajo de ese caldo.
Si duda un gran placer trabajar en proyectos así, y ver como van creciendo y siendo recompensados logro tras logro, tanto por crítica como por publico.