05/05/2026
Toñi vino a la sesión para acompañar a su hija, a su yerno y a la perrita de estos y su hija, antes de la sesión, me preguntó si era posible que hiciésemos estas fotos.
Nunca en la vida me había surgido esto: hacerle fotos a alguien con la urna de su perro ya fallecido.
Debo reconocer que me conmovió. Si así lo sienten y desean las familias que cuentan conmigo, así será con todo el cariño y mimo posible que requerirá este paréntesis tan especial.
Su perrita Nina falleció hacía más de un año pero Toñi la lleva consigo a cada viaje, en su urnita, así que entendí que quisiera tenerla presente en algunas fotos.
Aunque sea de manera diferente, aunque no sea como más nos hubiese gustado, pero sí de alguna manera.
Fue un momento muy íntimo y con muchos sentimientos encontrados. Me costó muchísimo no emocionarme mientras le pedía que por un segundo cerrase los ojos y sintiese que la tenía ahí con ella, a su lado, que podía poner su cabeza sobre la suya.
Me volví a dar cuenta de que ellos nunca jamás dejan este mundo del todo porque nunca los vamos a olvidar. Siempre se quedan en nosotros y entendí una vez más por qué Toñi quería estas fotos. Gracias, Toñi, te vuelvo a mandar un abrazo muy fuerte.
Y, como bien ella te aconseja, hazte fotos con tu perro y, sobre todo, no esperes a que sea demasiado tarde. Si me has conocido teniendo un perro joven, incluso, no lo dejes para cuando sea mayor. Cada etapa es una cosa diferente. Todas tienen una razón de peso para hacerte esas fotos con tu perro y si tu perro ya es mayor, ya sabes lo que te aconsejo.
Si algo te apetece, simplemente hazlo. Esto es aplicable para todo en la vida.
Hazte fotos con tu perro mientras puedas abrazarle, mientras te mire, mientras esté.
Y si tu perro ya no está y sientes que quieres unas fotos así... Así será. Te mando mucha fuerza 🫂
Abrazo,
Enya K.