20/08/2026
Madrugamos muchísimo para conocer uno de los rincones más curiosos de la Cuenca Minera de Riotinto.
En agosto, por esta zona el calor se hace notar bastante y, para rematar, aquel día coincidió con el comienzo del tremendo incendio de Niebla, así que el ambiente estaba todavía más cargado y caluroso. Madrugar fue, sin duda, la mejor decisión.
Según nos íbamos acercando, empezamos a notar ese olor tan característico a azufre y, poco a poco, apareció el pequeño hilo de agua rojiza. Y ahí empezó el espectáculo: colores, texturas y contrastes que parecen sacados de otro planeta.
Es increíble lo que la naturaleza nos puede sorprender…
También nos encontramos junto al agua esas zonas blanquecinas, formadas por los minerales que va dejando el propio río. Otro contraste más entre los rojos, ocres, amarillos y blancos.
Y para mí, cámara en mano y con esa manía de querer fotografiarlo absolutamente todo, aquello fue un auténtico disfrute. Cada rincón tenía algo diferente que mirar y capturar.
Verlo además a primera hora, con esa luz del amanecer, hacía que el paisaje fuera todavía más mágico. ✨
Nos quedaron un montón de zonas por descubrir, así que esto ha sido solo una pequeña parte de la visita.
Volveremos…