15/09/2015
Almuerzo en el Hispania
Esta situación fue bastante particular. Recuerdo que llegamos para la sesión a eso de media mañana y me encontré con que la familia hacía - a eso de las 11h - un almuerzo como yo no había visto en mi vida. Pa amb tomaquet, bacalao, mongetes, butifarra, truites, vino, etc, etc, etc ... y bastantes más etcéteras ... con sus correspondientes etcéteras de postre. Nosotros ya habíamos desayunado pero sucumbimos ante la invitación. Y fue fantástico no solo por lo que comimos, sino porque nos integraron como a unos miembros más de la familia. Como si lo hiciésemos cada día con ellos. Sin una cortesía excesiva. Con simple naturalidad. Perfecto. Memorable. Y por eso aun lo rememoro y lo guardo a pesar de los años que han pasado.