22/08/2026
MATAR LOBOS
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ODIAR AL LOBO
67 lobos se matarán en Asturias durante el siguiente año; en Cantabria, hasta finales de 2026, otros 30 lobos más.
Esos son los datos oficiales más los que sin duda se matarán furtivamente.
En Galicia, Castilla y León y otras comunidades, los lobos “solo” morirán de manera furtiva —por el momento— .
El motivo oficial de estas muertes es la depredación sobre el ganado. La realidad es que, a los daños —en muchas ocasiones reales—, se suma un odio irracional al lobo, junto a intereses partidistas y politizados.
Lo que antes era una persecución ancestral, nacida de la lucha por los recursos y la supervivencia, hoy se ha convertido en un arma arrojadiza de alto contenido político que contribuye aún más a demonizar al lobo.
Estas muertes oficiales, en torno al 15 % en esas comunidades, muestran solamente las cifras de las muertes autorizadas. Sin embargo, el furtivismo, que no se controla ni se contabiliza, es muchísimo mayor.
Otro dato interesante es lo que está pasando en varios países de Europa. En Francia, Suiza y Noruega, por ejemplo, se están matando de manera oficial más del 20 % de los lobos.
El aumento significativo que tuvo el lobo en todo el continente hacia finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX está ahora teniendo un freno importante.
Contra los ataques al ganado se puede luchar mediante medidas de protección, compensaciones económicas por los daños y otras iniciativas que deberían encontrar algún espacio de diálogo y entendimiento entre quienes viven en territorios loberos y rechazan la presencia del lobo y quienes defienden su conservación.
Contra el odio irracional al lobo, que en mi opinión es lo más grave de todo, el único camino es la información, la divulgación sensata y rigurosa que permita conocer los hechos y la educación. Solo desde el conocimiento y la comprensión de la realidad y la complejidad del lobo podremos sustituir el miedo y el rechazo por una coexistencia mínimamente respetuosa.
El lobo es la última frontera de lo salvaje: la resistencia de la naturaleza. Miles de años de persecución y aún resiste. Hoy sigue luchando por sobrevivir.