19/11/2020
Meditar es sencillo, lo difícil es querer meditar.
Personalmente me costó mucho incorporar los ejercicios de Mindfulness en mi día a día.
Así que comparto los 5 ejercicios más básicos que me ayudaron a mi.
1. Respiraciones profundas: lleva tu atención a la respiración. Estírate boca arriba en silencio y con los ojos cerrados. Empieza a inspirar por tu nariz, tratando de llevar el aire hacia tu vientre, sintiendo como se hincha ( respiración diafragmática). Una vez tú vientre se ha hinchado, aguanta durante 2 segundos la respiración. Comienza a expirar por la boca lentamente durante los mismos segundos. Repite el proceso durante unos minutos.
2. Observa tu pensamiento: la meditación tiene como objetivo dejar la mente en blanco, deteniendo todo tipo de pensamientos. A veces este objetivo resulta inalcanzable, así que el Mindfulness trata de jugar con la atención, céntrate en algo concreto. Si estás respirando, puedes usar eso.
3. Identifica tus emociones: las primeras veces que practicamos Mindfulness a veces sentimos malestar, tristeza e incluso antiedad. ( Lo contrario de lo que buscamos que es relajarnos). Es natural, no te asustes y continúa. Para limpiar, uno primero ha de enfrentarse a la suciedad, y es con lo primero que nos encontramos.
4. Utiliza la visualización: en nuestra mente tenemos un registro muy amplio de sensaciones vinculadas a ciertas imágenes, solo el hecho de pensar en algo, o en lugares, nos despiertan sensaciones agradables y de calma. Eso nos ayudará a traerlas al presente. Puedes asociar la meditación con forma o algún color, así te será más fácil volver.
5. Toma consciencia de tu cuerpo: las emociones se encuentran en forma de sensaciones corporales. Nuestro cuerpo no deja de ser una especie de recipiente que lo contiene todo. Céntrate en tu cuerpo, en lo que sientes y como te encuentras.