02/04/2026
Esta semana escribí un artículo sobre Laura y Javier.
Dos personas. Misma app de citas. Mismo martes por la noche. A tres kilómetros de distancia.
Ninguno de los dos encontró nada interesante.
Lo que vio Laura:
❌ Una foto en grupo donde no se sabe quién es quién
❌ Un tío con gafas de sol en TODAS las fotos (incluyendo, aparentemente, un Mercadona)
❌ Una foto tan lejana que necesitarías zoom forense para confirmar que es un humano
❌ Una imagen generada por IA con una mandíbula que ese hombre no tiene en la vida real
Lo que hizo Javier:
Subir una selfie de baño, una foto donde Miguel le tapa, su LinkedIn de 2019 y —la joya de la corona— una imagen de IA porque un tutorial de YouTube le dijo que "mejoraba un poco el aspecto".
Resultado: 3 semanas. Cero matches. Bueno, uno, pero era spam de criptomonedas.
Ambos llegaron a la misma conclusión: "aquí no hay nadie interesante".
Ambos estaban equivocados.
El problema no era la gente. Era cómo estaban apareciendo.
Y esto no solo pasa en apps de citas. Pasa exactamente igual en LinkedIn, en Instagram, en cualquier contexto donde alguien te ve por primera vez y decide en dos segundos si quiere saber más.
La historia completa, con diagnóstico y solución, está en el blog 👇
https://retratoscorporativos.com/foto-de-perfil-apps-citas-linkedin/