25/09/2025
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¿Has pensado alguna vez lo rápido que crece tu peque?
Un día aún te pide que le abroches los zapatos… y al siguiente ya está ensayando cómo llevar la vela de su comunión.
Las comuniones no son solo un día señalado en el calendario. Son ese instante en el que miras a tu hijo o hija y piensas: “Ya no es tan peque, pero tampoco ha dejado de serlo del todo”.
En ese punto medio, donde todavía brilla la inocencia y empieza a asomarse la madurez, sucede la verdadera magia. Una etapa breve, fugaz, que pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Hoy son zapatos pequeños.
Mañana, recuerdos que hablarán de quién fue y de quién empieza a ser.