11/09/2026
El vestido todavía no sabe cómo va a terminar la noche.
Ahora está impecable, suspendido de una percha. Dentro de unas horas llevará abrazos, perfume, una canción bailada sin medida y, con suerte, alguna pequeña huella de que la fiesta mereció la pena.
Pero antes están estas horas.
Las amigas que consiguen hacerte reír justo cuando iban a poder los nervios. La última mirada al vestido antes de ponértelo. La ciudad fuera, siguiendo con su vida, mientras dentro de esa habitación está a punto de cambiar la vuestra.
Eso es lo que buscamos cuando grabamos una boda: no que todo parezca perfecto, sino que siga sintiéndose vuestro cuando hayan pasado los años.
Porque una película de boda no debería limitarse a enseñarte cómo fue. Debería devolverte allí.
Si os casáis en 2027, nos encantará saber dónde empieza vuestra historia.