13/02/2026
Aquí no hay “mira a la cámara y sonríe”, ni poses de influencer en miniatura. Aquí hay una niña de 4 años siendo ella misma mientras su madre intenta congelar el tiempo antes de que se vuelva adolescente y le dé vergüenza todo.
Me encanta que no pose porque así salen sus gestos de verdad: cuando se pone modo chulita, me pone morritos o cuando pone esa cara de “mamá, otra vez con la cámara, ¿en serio?”.
No necesita filtros ni arreglos, porque perfecta ya viene de serie, con pelos locos y todo.