24/08/2026
Hay sesiones que me recuerdan por qué amo tanto lo que hago. 🤍
Esta familia se reunió en Madrid después de mucho tiempo. Tres continentes, una ciudad y una familia con muchísimas ganas de volver a estar junta.
Hermanos, primos, abuelos, nietos… todos compartiendo el mismo lugar.
Me sentí muy honrada de estar ahí y poder fotografiar esos abrazos, las risas, las miradas y esos momentos que quizás parecen pequeños, pero que dentro de unos años van a ser enormes.
Porque estas fotos no son solo para ellos hoy.
Son para cuando alguno quiera volver a mirar cómo eran los abuelos, para recordar cómo estaban todos juntos, para que los nietos tengan imágenes de esta etapa de su familia y, algún día, para que esas fotografías lleguen incluso a quienes todavía no existen.
Por eso siempre digo que si vas a recibir a tu familia en casa, si vienen de lejos, si se juntan por unas vacaciones, una celebración o simplemente porque la vida hizo posible que todos coincidan… hacerse una sesión familiar es un regalo precioso.
Y después, hacer un fotolibro o un cuadro para cada familia. Para que el recuerdo también sea palpable.
Porque reunir a todos no siempre es fácil.
Y cuando conseguimos hacerlo, vale la pena dejarlo guardado para siempre. 🤍