11/06/2026
Nos enseñan a mirar al bebé. A preguntar por el bebé. A celebrar al bebé.
Pero pocas veces alguien pregunta por quien sostiene, alimenta, acompaña, calma, carga, vela y cuida.
Por la madre.
Cada vez que entro en una casa durante el embarazo o el posparto, escucho historias personales que me hablan de cansancio, de recuperación, de dudas, de fuerza, de amor y de soledad.
Conversaciones que no solo tienen las madres, sino también muchas mujeres que no lo son pero han vivido la maternidad de cerca y han visto todo lo que ocurre cuando las puertas se cierran. Porque hay una realidad que sigue siendo invisible: quienes cuidan necesitan ser cuidadas.
Un ejemplo claro es la cesárea.
Es una cirugía mayor abdominal. Sin embargo, la recuperación de esa intervención queda absorbida dentro de la baja por maternidad.
Necesitamos poner los cuidados en el centro. Y también a las cuidadoras.
Necesitamos alzar la voz para ser escuchadas. Para ser vistas. Para ser respetadas.
Porque cuidar sostiene la vida.
Y quien cuida merece cuidados, apoyo y reconocimiento. Como decía hace unos días Ibone Olza “la sociedad debería reconocer la gran labor que hacen las mujeres gestando”