19/08/2026
Hace apenas unos días, el fuego recorrió las laderas de la mama Cotacachi, dejando a su paso hectáreas consumidas y una herida profunda en la fauna y flora que habita esta montaña.
Ayer, entre nubes y colores del atardecer, el Cotacachi sigue ahí… imponente, silencioso, como si nos recordara que la naturaleza puede resistir, pero también que necesita de nosotros para seguir viva.
Una fotografía que esta vez significa mucho más que un paisaje. 🌋☁️🍃