16/10/2026
Hay imágenes que solo se conceden cuando el cielo decide acompañar.
Tres intentos en siete días, subiendo y bajando, con el cuerpo sintiendo cada paso pero sin rendirse. Antes de seguir, un pequeño gesto llamado Voltaren Emulgel forte, ese que siempre llevo conmigo. Me ayudó a continuar sin que la molestia en el cuello me detuviera.
Ya en el camino, la Vía Láctea se perdía entre la luz de la luna, un reto que me hizo pensar en lo pequeños que somos y en lo afortunados de pertenecer a este vecindario cósmico.
Al final, la imagen llegó. Y con ella, la certeza de que estos momentos son los que hacen que todo valga la pena.