Jorge García Guerrero / Fotografía

Jorge García Guerrero / Fotografía Fotografías personales

29/05/2026
—¿Si se permite disparar contra todos los arrendajos, por qué sería pecado matar a un ruiseñor?—Porque es de gente ruin ...
26/05/2026

—¿Si se permite disparar contra todos los arrendajos, por qué sería pecado matar a un ruiseñor?

—Porque es de gente ruin dañar o intentar dañar al débil o a quien no representa amenaza alguna. Ahí está el subtexto de la novela que Harper Lee publicó en 1960.

“Matar al ruiseñor” está construida con hechos que la autora extrajo de su propia realidad. Retrata el pueblo en que pasó su infancia, incorpora características de su padre, del que toma la profesión de abogado y el recuerdo de verlo defender a jóvenes negros acusados injustamente, asigna nombres de familiares a varios de sus personajes e incluso añade recuerdos de la amistad de Lee con Truman Capote.

Con prosa musical, hilvanada y correcta, la autora y su traductor amalgaman un conjunto de cuadros en los que Scout Finch relata su infancia y nos habla de la relación con su hermano Jim, antes de conducirnos a los momentos de tensión con los que cierra el libro, regalandonos un final circular y abierto.

Sin caer en la caricatura, los personajes son el arquetipo social del estadounidense de los años treinta, reconocibles en lo que nos mostró durante décadas el cine y la televisión gringa. El escenario se construye en los Estados Unidos durante la Gran Depresión y en su sociedad clasista, ra***ta y empobrecida.

Como sucede a menudo con los libros, “Matar al ruiseñor” de Harper Lee, me llega en el momento de afirmar el valor del consejo de Atticus, padre de Scout y Jim, al regalarles un rifle de aire: “Pueden disparar contra todos los arrendajos que quieran, pero recuerden que matar a un ruiseñor es pecado”.

A la ciudad y a la región en general les hacen falta iniciativas que permitan fortalecer su academia y convertirla en ac...
22/05/2026

A la ciudad y a la región en general les hacen falta iniciativas que permitan fortalecer su academia y convertirla en acciones en favor de su desarrollo; no porque no existan, sino porque, aun siendo nutridas, todavía son insuficientes. Menntum nació para responder a esa necesidad.

Cuando me invitaron a ser parte del Consejo Transitorio del Instituto, iniciativa nacida de la experiencia de Cebi y de la visión de la familia Moya López, no dudé en aceptar y en hacerlo desde una posición de apoyo y acompañamiento comprometido.

Ha pasado casi un año y he visto cómo la idea se consolida. Ahora, el período de transición ha culminado; Menntum ha dado un paso más en lo que será un largo y fructífero caminar, y yo estoy feliz por eso.

¡Avanzamos!

¿Les conté que estuve indagando sobre la vida y obra de Juan León Mera? ¿No?Pues les cuento que, con ese fin, visité var...
18/05/2026

¿Les conté que estuve indagando sobre la vida y obra de Juan León Mera? ¿No?

Pues les cuento que, con ese fin, visité varios lugares y sumé las experiencias que ahora les comparto sin ningún orden.

Estuve en la Casa de Montalvo; aproveché que había ido al IESS y me quedaba cerca. Quise ojear los papeles, muebles y vestuario que recuerdo se exhiben allí. Partía de la idea de que, al ser coetáneos, su ropa, sus despachos, la tinta que usaban y el papel serían muy similares. No pude entrar por una de las cosas más domésticas: ni yo tenía un dólar en moneda suelta ni el amable funcionario que me atendió tenía cómo darme el vuelto. Me conformé con preguntar si tenían algo de Mera, y me dijo, sorprendido, que no, porque Mera era un adversario de Montalvo. Entonces descubrí que la pugna de los Juanes seguía hasta la actualidad.

Días después fui también a dos de las bibliotecas que están por ahí: la de la Casa de la Cultura, pequeña e iluminada, y la Gran Biblioteca del Consejo Provincial, grande, oscura y algo funesta. En la primera casi ni existen libros escritos por Mera; parecería que, más allá de Cumandá, su producción sería escasa. Lo que sí encontré fue una biografía escrita por Darío Guevara. En cambio, en el Consejo Provincial, a pesar de que tienen una mayor cantidad de libros, frente a la copiosa producción de Mera siguen siendo escasos.

La cuarta parte de mi búsqueda la hice en una librería de usados en Quito; allí me hice de una biografía escrita por Darío Guevara, pero no encontré la de Mera sino la de Montalvo, y dejé mis datos por si les llega algo de Mera, más allá de Cumandá. De preferencia, ediciones primeras de su obra, les dije.

Sé que hay facsímiles digitalizados que pueden ser descargados en la Biblioteca Cervantes; además, se pueden encontrar algunos libros en FLACSO y otros en la Universidad Andina o traerlos en BuscaLibre, pero ¡que no exista su obra completa en las bibliotecas de Ambato es sacrilegio! Ojo: Vela no existe para Ambato o, al menos, no es accesible.

Ahora acudo a ustedes. Si alguien tiene una impresión de la obra de Mera o algo de Vela, piensen que aquí tienen a alguien dispuesto a adoptar esos libros y darles un nuevo hogar

04/05/2026

Muy buena primera impresión. Ya les contaré sobre su contenido.

2024 - Palacio Nacional - San salvador
02/11/2024

2024 - Palacio Nacional - San salvador

2024 - Ciclista frente al Palacio Nacional - San Salvador
02/11/2024

2024 - Ciclista frente al Palacio Nacional - San Salvador

2024 - Catedral Metropolitana - San Salvador
01/11/2024

2024 - Catedral Metropolitana - San Salvador

2024 - Chile
15/08/2024

2024 - Chile

2024 - Bárbara
02/06/2024

2024 - Bárbara

Dirección

Ambato

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Jorge García Guerrero / Fotografía publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto La Empresa

Enviar un mensaje a Jorge García Guerrero / Fotografía:

Compartir