26/12/2024
Por este gran logro levanto mi copa…
Para celebrar el camino recorrido,
las lágrimas y risas que dieron forma a esta victoria,
el momento en que mis rutinas, con paciencia y amor,
florecieron en la férrea disciplina que hoy me sostiene.
Para agradecer el apoyo de mi familia,
esas abrazadas invisibles que tantas veces me sostuvieron,
el consuelo en los días oscuros
y la sincera alegría en cada pequeño avance.
Hoy celebro como quien cruza la meta de un maratón infinito,
y en mis manos no hay más que el trofeo más preciado:
mi salud, mi energía y mi fortaleza renacida.
Este logro no es un destino final, sino un hito luminoso.
Delante de mí se abren nuevos horizontes,
pequeñas metas que me sonríen,
cercanas, posibles, al alcance de mis manos.
Gracias, 2024,
por las lecciones que me diste, por la fuerza que me regalaste.
Gracias a los años que quedaron atrás,
porque de sus enseñanzas nació la mujer que soy hoy.
Y a esos 108 kilos,
les digo con firmeza:
Hasta nunca.
No los necesito más en mi vida.
Que el 2025 llegue como un cálido abrazo,
lleno de salud y fuerza,
del calor de los míos,
y de nuevos triunfos y éxitos que celebren con alegría
mi vida renovada,
mi historia por continuar.
¡Salud!