Las únicas montañas que había conocido eran los tres volcanes que le llegaban a la rodilla. Y usaba el volcán apagado como taburete. "Desde una montaña tan alta como ésta – pensó – divisaré de una vez todo el planeta y todos los hombres...Pero no vio más que picos rocosos bien afilados". Antoine de Saint-Exupéry - El Principito. "Los viajeros, los caminantes, los montañistas descubren caminos y en
ellos encuentran su propio ser. El camino que nos lleva a lo alto ,a lo lejano , al otro lado, el que nos permite descubrir que el cosmos es infinito y es tan infinito como el propio espíritu insondable, entidad que nos atrae por ser indefinible, indescriptible, innarrable y eso mismo lo llevamos dentro de nuestro ser. La montaña y los caminos nos acogen con su silencio y es el mejor lugar para retirarse, sea cualquiera su credo, pero caminando. El silencio y el viento se llevan las oraciones , los credos , las ideas , los lamentos, quedamos desnudos y solo nos acompaña la vivencia del presente como una experiencia que nos puede acercar a la esencia, al origen. Allí existe un escaso limite entre la vida y la muerte y no hay cabida a los miedos ya que la grandeza y severidad de la montaña nos coloca en una posición de ser efímero y transitorio y nos exige serenidad, tranquilidad y equilibrio". Sabiduría Indígena. La Naturaleza es mi Madre. La Tierra es mi Hogar. El Universo es mi Morada. El Mundo es mi Patria. La Selva es mi Templo. El Vecino es mi Hermano. El Enemigo es mi Maestro. El Silencio es mi Guía. La Disciplina es mi Aprender a Vivir. La Experiencia es mi Escuela. El Obstáculo es mi Lección. El Sendero es mi Caminar. La Perfección es mi Destino. La Lucha es mi Despertar. La Dificultad es mi Estímulo. El Dolor es mi Advertencia. El Equilibrio es mi Actitud. La Paz es mi Refugio. La Felicidad es mi Himno. La Verdad es mi Desafío…