04/03/2024
Hace mucho tiempo no escribía por aquí, pero me dieron ganas, así que les voy a compartir un pequeño escrito creado mientras me hacían los examenes para renovarme la licencia de conducción, vencida desde enero… del 2022. Aquí va:
Hace mucho que no tengo nada que decir. Hace mucho que se me acabaron las ideas o me dejaron de importar.
Tal vez lo que estaba diciendo, en la época en la que decía muchas cosas, no lo quisieron escuchar. O si lo escuchaban, pero como una bala les atravezaba el cerebro, pero al contrario de una bala, que pasa reacomodando todo, mis palabras eran mas como un fantasma, y pasaban sin lograr nada.
Como nadie quería escucharme, decidí comenzar a escribir para mi, pero pronto comprendí que lo que escribía ya lo había pensado, por lo que se volvió una tarea redundante que más que nada me hacía perder tiempo. Pensaba algo una vez y luego lo escribía, y descubrí que si no lo escribía, tenía mas tiempo para pensar cosas nuevas; podía pensar dos cosas en lo que antes pensaba una.
Lo malo fue que como no lo escribía se me olvidaba y me tocaba volverlo a pensar. Al final terminé pensando la misma cosa una docena de veces, y pensando que era nueva cada vez que la pensaba.
Por querer ahorrar tiempo terminé fue perdiéndolo, como pasa con tantas cosas en la vida.
Al final lo malo terminó siendo lo bueno, porque aunque pensaba 12 veces la misma cosa, pensaba que eran 12 cosas diferentes, y lo que uno piensa es lo que es.
12 ideas nuevas por cada idea terminé teniendo, y con tantas ideas nuevas me tocó empezar a escribirlas de nuevo.