17/02/2026
Esta página nació con una intención muy clara: exaltar la identidad cultural, histórica y social de Pasto dentro de una visión amplia del sur de Nariño. No es una página cerrada ni excluyente, sino un espacio que busca resaltar “nuestro orgullo regional”, promover ideas constructivas y fortalecer el sentido de pertenencia que compartimos como territorio.
Cuando hablamos de Pasto, no lo hacemos como una isla. Nuestra historia está entrelazada con Ipiales, con la Sabana, con el ex provincia de Obando, con el norte, con la costa nariñense, con el Putumayo y con todo ese sur andino que comparte procesos históricos, dinámicas sociales, fe, comercio y tradición. Las subregiones de Nariño no compiten entre sí, se complementan. Cada una aporta identidad, carácter y riqueza cultural al conjunto.
A propósito de las recientes publicaciones, una animación de la Virgen de Las Lajas y una imagen relacionada con la historia del Santuario, incluyendo la referencia a la mujer campesina que, según la tradición, presenció la aparición en el siglo XVIII, se generaron algunos comentarios cuestionando que el Santuario no está en Pasto sino en Ipiales. Es cierto, el Santuario de Nuestra Señora de Las Lajas se encuentra en jurisdicción de Ipiales, y eso no está en discusión.
Según la tradición más conocida, fue María Mueses de Quiñones, una mujer indígena que transitaba por el cañón del río Guáitara con su hija Rosa, quien era sordomuda, quien presenció la manifestación de la Virgen. La niña, según el relato, habló por primera vez al señalar la imagen sobre la roca. Ese acontecimiento marcó el inicio de una devoción que hoy no pertenece solamente a un municipio, sino que forma parte del imaginario colectivo del departamento y del sur del país.
El sentido de nuestras publicaciones no es geográfico ni administrativo, es cultural. Cuando compartimos contenidos como este, lo hacemos desde una visión regional, desde el reconocimiento de símbolos que representan “el sur de Nariño” en su conjunto. El Santuario es un orgullo de Ipiales, sí, pero también es un referente espiritual, histórico y turístico que proyecta a todo el departamento.
Esta página seguirá siendo proactiva, promoviendo iniciativas que construyan, que integren y que fortalezcan el diálogo regional. No estamos aquí para alimentar rivalidades innecesarias, sino para recordar que nuestra identidad es más grande que cualquier límite municipal.
Tal vez el verdadero debate no sea “de quién es”, sino cómo lo valoramos, cómo lo cuidamos y cómo lo asumimos como parte de una historia compartida que nos une como región.