26/08/2024
Parte II
William, me gustaría tomarle unas fotos. ¿Usted me esperaría unos 5-10 minutos mientras llevo estas cosas a mi casa, y regreso con la cámara?. Vaya tranquilo, lo espero en el parque que está atrás de la iglesia. -Eso me respondió, y así fue-. 10 minutos después ahí estaba él; charlado con un papá que cuidaba a sus hijos mientras jugaban y al que le había dicho, – van a venir a tomarme unas fotos-. Apenas llegué, dijo, -es él, Felipe, la persona que ha venido a tomarme las fotos, le dijo al papá. Ahora, escribiendo este post, recuerdo esa frase, _”La persona que ha venido a tomarme las fotos”_ , -lo dijó con tanto entusiasmo que en ese momento me sentí con una responsabilidad mayor,–¡Qué “sesión de fotos” callejera tan agradable- ¡Que regalo ha sido conocerlo Sr. William. Deben saber que el Viejo W***y fue muy generoso, pues en algún momento pensé, -una parte de su vida se dedicó al modelaje, va la madre. Pero no, me sorprendió al decirme –Dediqué mucho tiempo de mi vida al teatro-. Ese fue el comienzo de una gran Charla. Hablamos de Marcel Marceau, del mar, me habló de las merluzas, los tiburones, hablamos del desarraigo, de la crisis migratoria en el mundo, de la creación de personajes, me compartió su admiración por Carlos Santana, del que lo escuché tararear una de sus composiciones y luego cantar. Me habló de su prima artista, de sus hijos, de las tierras que un día fueron suyas, de la posibilidad de ser otros- de la capacidad para mudar de piel y renacer muchas veces como en el teatro y la vida misma, para finalmente entre tantos ires y venires de historias que efervescen, se cruzaban y diluían; concluimos lo hermoso y precioso que es vivir la vida haciendo lo que uno ama.
Mientras se despidió, me dió unas coordenadas y me precisó los muchos lugares que convierte noche a noche en su morada. Así que ahora mientras espero volver a cruzarme al gran conversador William les comparto las capturas de lo que ha sido este, un grato y maravilloso photoshoot causal.