30/08/2026
Me había olvidado cómo era andar solo con un bolero en el mar, jejeje… Mis compañeros de ruta, Pachito y Rubencho, decidieron salir pronto a la ruta, un día antes que yo, y por mi parte preferí quedarme un día más junto a la estación de servicio a donde habíamos llegado a pernoctar.
Así las cosas emprendí nuevamente el viaje por la zona de las salinas entre las provincias de Santiago del Estero y Córdoba. Allí la carretera se extiende en rectas que parecieran una telenovela turca, laaaargas y simplonas.
La vegetación no era muy alentadora y estos trayectos son un desafío completo para la mente y el cuerpo.
La sinfonía la dan las cientos de manadas de cotorras que van surcando el cielo y entre el abrasador sol, que me recuerda que el in****no existe, llego a un lugar que de momento se convertiría en un oasis en esa pampa húmeda.
Esta etapa transcurre entre San Antonio y Recreo.
La magia andina continúa…
Nacimos para cuidar el planeta, no para destruirlo.