28/05/2018
Monumento Rodrígo De Bastidas, Camellón de Santa Marta.
Por: Alejandra Gutiérrez.
Para la época de marzo de 1950, Gabriel García Márquez, en ese entonces periodista del diario El Heraldo de Barranquilla y autor de La Jirafa bajo el seudónimo de Séptimus, escribió esta segunda entrega en la que habló sobre las estatuas de Santa Marta, en especial la del fundador Rodrigo de Bastidas, en el camellón.
Gabo, contó dentro de sus escritos que no consideraba la idea de tener la estatua de Don Rodrigo de Bastidas sobre el piso y espaldas de la bahía, “No sé si fue en un instante de buen humor cívico o en un delirio de originalidad, cuando a los samarios se les ocurrió bajar a don Rodrigo de su pedestal y colocarlo sobre la tierra física, de espaldas a la bahía y a diez centímetros sobre el nivel del mar. En esa desacostumbrada posición, el fundador parece haber perdido su antigua y recia personalidad de estatua, y se está convirtiendo en un transeúnte histórico, en uno de los rancios samarios que todas las tardes se va a contemplar el tránsito del tiempo y de las muchachas a la orilla del mar”.
Afirmó que nadie pudo explicarle por qué el fundador de Santa Marta fue colocado en esa posición, siendo una estatua de tanta dignidad como la personalidad de Rodrigo de Bastidas. En su queja apelaba a la ausencia de ceremonias de bronce monumental. Se tomó el trabajo de investigar el origen de dicha decisión, a lo cual le respondieron, que fue el doctor Augusto Ramírez Moreno, en una de sus tantas ideas profesionales, quien impuso a don Rodrigo el castigo de andar por la tierra, de espaldas a su mar, como uno cualquiera del millón ochocientos mil cedulados que según él tiene el país.
Sin embargo, años más tarde con su pedestal construido, aun cuando la obra es visitada a diario por turistas nacionales y extranjeros, no se encuentra en las mejores condiciones, se refleja el abandono que ha tenido por parte de los gobiernos distritales a lo largo de los años y la falta de cultura por parte de algunos ciudadanos.
Los samarios se han pronunciado en varias ocasiones ante el gobierno distrital para solicitarle que intervenga los monumentos que hacen parte de la historia de esta ciudad, principalmente el de Rodrigo de Bastidas por ser su fundador, pero esto no se ha escuchado.
Cada 29 de julio, los concejales de la ciudad de Santa Marta realizan una ofrenda floral en el Monumento de Rodrigo Galván de Bastidas, el gran descubridor de la perla de américa, pero para este monumento, no es una fortuna encontrarse en el corazón de la ciudad, en el camellón de la bahía de Santa Marta, puesto que este lugar ha sido totalmente abandonado por los gobiernos distritales, quienes lo han dejado a su suerte ante muchos de los ciudadanos faltos de cultura.
Fotografías: Felipe Cermeño Photography