27/10/2025
Es lamentable y preocupante la manera en que se maneja la política en nuestro territorio, llena de irregularidades y prácticas que atentan contra la democracia y la voluntad del pueblo.
Durante las elecciones para Asamblea, Cámara y la consulta del Pacto Histórico en la comunidad de San Pablo, corregimiento del municipio de María La Baja, Bolívar, se presentaron múltiples situaciones irregulares que merecen ser denunciadas.
En primer lugar, solo se habilitaron dos mesas de votación para una comunidad que cuenta con casi cinco mil votantes, lo que generó aglomeraciones, desorden y limitaciones en el ejercicio libre del derecho al voto.
Además, fue evidente lo amañado y controlado que estuvo el proceso por parte de algunos entes encargados de regular y velar por la transparencia electoral. La fuerza pública, aunque presente en el recinto, no ejerció ningún tipo de control ni orden, permitiendo que clanes políticos intervinieran directamente en el proceso, guiando a los sufragantes hasta las urnas y coartando la autonomía del voto.
Es importante reconocer, sin embargo, el buen desempeño de los jurados de votación, quienes mantuvieron la calma y el orden dentro de sus posibilidades. No obstante, se evidenciaron inconsistencias, como el hecho de que una mesa tuviera un cuórum de apenas 200 votantes, mientras que en otra se registraron más de 4.000 sufragios, una cifra desproporcionada que debe ser revisada.
Estos hechos dejan en evidencia la necesidad urgente de revisar y fortalecer los mecanismos de control electoral, para garantizar elecciones transparentes, justas y verdaderamente democráticas en nuestra comunidad.