27/06/2026
Buenaventura: rodeada de ríos, pero con sed en sus hogares
Buenaventura, Valle del Cauca. Paradójicamente, uno de los territorios con mayor riqueza hídrica de Colombia continúa enfrentando una de las crisis más complejas en el acceso al agua potable. Aunque el distrito está conectado por una extensa red de ríos y quebradas, miles de familias siguen padeciendo el racionamiento y la escasez del servicio en sus barrios.
El territorio de Buenaventura cuenta con más de una decena de importantes cuencas hidrográficas, entre las que se destacan los ríos Dagua, Anchicayá, Calima, Raposo, Mayorquín, Cajambre, Yurumanguí, Naya, San Juan, Sabaletas, San Cipriano y Escalerete, además de numerosas quebradas y nacimientos de agua que convierten a la región en una de las más biodiversas y lluviosas del país. Sin embargo, esta abundancia natural no se traduce en un suministro permanente para la población.
En numerosos barrios, los habitantes reciben agua potable solo durante algunas horas al día o algunos días de la semana. Esta situación obliga a muchas familias a almacenar agua en recipientes, modificar sus rutinas diarias y enfrentar dificultades para cocinar, asearse y realizar labores domésticas. La problemática se agrava durante las temporadas de sequía, cuando disminuye el caudal de los ríos que abastecen el acueducto distrital.
La escasez no responde a la falta de fuentes hídricas, sino a problemas históricos de infraestructura, pérdidas en la red de distribución, crecimiento urbano y limitaciones en el sistema de acueducto. A pesar de los avances y de las inversiones anunciadas en diferentes periodos, el acceso continuo al agua potable sigue siendo uno de los principales desafíos para el desarrollo social y la calidad de vida de los bonaverenses.
Mientras los ríos continúan recorriendo el Pacífico colombiano, la comunidad de Buenaventura mantiene el llamado a las autoridades para garantizar un servicio de agua digno, constante y de calidad, recordando que el acceso al agua potable es un derecho fundamental y una condición indispensable para el bienestar de toda la población.