Una mujer que vive en medio de la libertad que le permite actuar y elegir en conciencia. Pese a “advertirme” que la fluidez con las palabras no era propiamente una de sus bondades -afirmación con la cual estoy en desacuerdo- ella me contó un poco más de su vida en un estado pleno de contemplación como quien recuerda los momentos vividos y los saborea de nuevo. Momentos en los que, su hija y su par
eja, han sido su apoyo y recarga como un impulso para salir adelante. Juliana, desde siempre tuvo un especial aprecio por las manifestaciones artísticas, por la creación, por el diseño. Sin embargo, la fotografía se convirtió en su principal afición al considerar la imagen como una herramienta poderosa a través de la cual puede narrarse una historia. De allí, empezó a explorar con la edición y el retoque digital, hasta generar un sello propio que le identifica actualmente. En éste, la naturaleza y los colores de otoño, son elementos generadores de un realismo mágico que encanta, seduce y sorprende. Cada una de sus piezas fotográficas captura emociones, sentimientos y momentos cargados de significado. Por eso, cuando se vincula a un proyecto, ella se vincula también con la historia de los personajes a través de los cuales será narrada. Genera un ambiente afable y próximo, escucha sus anhelos, y les propone un escenario en el que se sientan cómodos para así mostrar su estilo propio, fluir con espontaneidad, y lucir tan naturales, como el entorno que les rodea. Traducido al lenguaje del alma, por Luminosa!