21/01/2026
Hermoso mensaje acerca de la empatía llevó a la estudiante a pensar que podía hacer para mejorar la calidad de vida de los pacientes con diálisis
A los 17 años, la estudiante canadiense Anya Pogharian convirtió un simple proyecto escolar en un avance sorprendente. Tras observar lo difícil que es la diálisis para los pacientes, decidió construir su propia máquina utilizando piezas recicladas. El costo fue de apenas 500 dólares, frente a los 30,000 que suele costar un equipo convencional.
Su prototipo no solo era barato: en pruebas demostró funcionar tan bien que podría reducir los tiempos de tratamiento de horas a minutos, abriendo la posibilidad de que la diálisis sea más accesible en lugares con recursos médicos limitados.
La iniciativa captó atención mundial y mostró cómo la innovación, combinada con la empatía, puede transformar vidas. Una idea de secundaria que podría salvar a miles de personas.