14/08/2026
Lo natural también se dirige.
Esta primera fotografía nació de una idea que sí estaba dirigida. Yo quería construir la composición con la planta desenfocada en primer plano y la Ale dentro del encuadre, así que le pedí que tomara su vestido.
Pero mientras hacíamos la foto, le dije alguna tontera jajajajaa y la Ale se rio, pues, ahí apareció este momento. Simplemente dejé que ocurriera.
La segunda fotografía fue completamente guiada: la posición, el encuadre y la acción estaban pensados para construir esa imagen.
Y creo que ahí está una de las cosas que más disfruto de fotografiar matrimonios.
No se trata de dejar a los novios frente a la cámara y decirles “sean naturales”, ni tampoco de llenar todo de poses.
Se trata de saber cuándo dirigir, cuándo intervenir y cuándo dejar que las cosas fluyan.
Porque muchas veces, un momento que parece completamente espontáneo nace de una pequeña dirección que abre espacio para que aparezca algo mucho más real.
No busco que simplemente posen. Busco crear el espacio para que pasen cosas que después valga la pena recordar. 🤍