08/07/2026
Hace un mes finalizó el Taller de Fotografía para Mujeres, un espacio que formó parte de la Escuela de Artes y Autocuidado para Niñas y Mujeres Rurales, proyecto financiado por el fondo Comunidad Activa del Gobierno de Santiago.
Durante los tres meses de taller, recorrimos la historia de la fotografía con un foco especial: conocer y reflexionar sobre las mujeres y su relación con las imágenes. Nos detuvimos en sus motivaciones y, principalmente, en visibilizar esa perspectiva única y canalizadora que proponen en un medio históricamente dominado por hombres y por el sensacionalismo visual.
Aquí, la fotografía se transformó en una herramienta de expresión pura. Se crearon lenguajes variados, de lo simple a lo complejo, que no buscaban cautivar por la técnica o la composición abstracta, sino manifestar una mirada cruda, sincera y nacida desde el ser interior. Esta búsqueda personal confluyó en el autorretrato, el sello insigne de este proceso y un recurso psicoemocional clave y emancipador para todas.
Fue un espacio para compartir tiempo, historias y recuerdos; para buscar imágenes, crear nuevas, emocionarse, volver a interpretarlas y proyectar el sentir mediante el lente.
En lo personal, profundizar en mis aprendizajes para compartirlos en un espacio como este ha dejado una huella imborrable. Fue un verdadero deleite acompañarlas en este viaje de exploración hacia la memoria y las emociones, canalizadas a través de fotografías que resultaron tan fieles y honestas como las de las grandes maestras de la historia.
Me voy con el corazón lleno y profundamente agradecido por la confianza, el tiempo y las coincidencias.
¡Aguante la bio escuela, la autogestión y las comunidades activas!