28/04/2026
La fotografía ya no se puede entender solo como una “ventana objetiva al mundo”.
Hoy, con la IA, discutir si una foto es verdadera o no, ha perdido todo el sentido.
Cuando el referente se desdibuja, la fotografía deja de ser registro y pasa a ser la aparición de una forma nueva, creada en la relación entre el fotógrafo, la cámara, la técnica, objeto fotografiado.
Y ahí pasan dos cosas:
Para mí, como fotógrafa, la foto se vuelve un medio de expresión en sí mismo: un espacio donde el movimiento, la luz y las formas permiten intuir algo más profundo de la experiencia de estar vivos.
Y para quienes la miran, muchas veces estas imágenes se sienten más cercanas a la vida real. Porque esta rara vez es nítida, clara o perfectamente iluminada.
Casi siempre es movimiento, cruce, caos.
Y por eso, a veces, estas fotos se entienden incluso mejor.
Por eso vale la pena mirar distinto lo que llamamos “errores fotográficos”.
El movimiento, el desenfoque o la falta de nitidez no siempre son fallas; muchas veces son lo que aproxima la imagen a la experiencia misma de la vida.
Cuando la fotografía deja de intentar ser perfecta, aparece algo más verdadero.
Si no ves el valor en estas fotos, yo no soy la fotógrafa para ti, porque tengo que hacer mucho esfuerzo para no incluirlas en una galeria, me parece un desperdicio de belleza.