11/07/2026
Los primeros días de vida de un bebé pasan más rápido de lo que imaginamos. Por eso, una sesión de recién nacido es una oportunidad única para congelar en el tiempo esos detalles tan pequeños y especiales que cambian día a día.
Para lograr las poses más delicadas y una mayor variedad de fotografías, lo ideal es realizar la sesión entre los 7 y 15 días de nacido. En esta etapa los bebés suelen dormir más profundamente, conservan su flexibilidad natural y permiten trabajar con mayor tranquilidad.
Después de esos días también es posible realizar la sesión, pero los tiempos, las poses y la dinámica cambian, ya que el bebé suele estar más despierto, moverse más y ser más sensible a los cambios de posición.
Por eso recomiendo reservar con anticipación. De esta manera podemos organizar todo con tiempo y asegurarnos de capturar esos primeros recuerdos que pasan una sola vez y no vuelven.