02/09/2017
El nombre Tafí proviene de la palabra diaguita taktikllakta que significa "pueblo de entrada espléndida".
Cuando llegue a Tafí hace un año atrás en mi R12 Guinda Rubi con mi perro aventurero Dingo no paraba de hacer fotos.
Entre los 60 km que hay entre Acheral y Tafí del Valle frene, me baje del auto unas 10 veces.
Estaba deslumbrada del despampanante paisaje de la Yunga Tucumana. Su fauna desvorada de verde y de humedad.
El rio peinaba las banquinas de una ruta siunosa en todo el recorrido.
Derrepente una pradera verde refilada por la luz dorada del sol, que se agacha sobre el horizonte para
hacerte fruncir los ojos y achicar el enfoque hacia el humilde dique La Angostura.
La paleta de los colores se despliga despampanantemente en el aireado paisaje.
Y yo llegando con mi caballito de batalla colorado, anciosa por recorrer el norte pensé: _bueno, me quedo una noche en el Nómade Hostel y mañana me voy.
Que me iba a imaginar que el desayuno venia acompañado de un intercambio de trabajo.
Que me iba a imaginar que el deseo que había pensado mientras manejaba escuchando música gitana, ya se me había cumplido.
Que me iba a imaginar cosechar tantos amigos en tan poco tiempo si venía de un profundo estado de soledad y depresión.
Que me iba a imaginar que la pacha me presentaba un compañero de viaje.
Y nos fuimos. Disfrutamos el norte y recorrimos Bolivia, y sembramos millones de amigos y partimos a Chile y aún... estamos juntos.
Más de un año a pasado ya, donde compartimos tanto y de todo.
Le mostre mi sonrisa y me invito a bailar.
Le mostre mi oscuridad y se quedo a mi lado mirándome.
Le mostre mi bronca y se quedo a mi lado abrazándome.
Le mostre mi soledad y se fue a buscarme. Besándome.
Mas de una vez senti confusión, pero cerre mi ojos y confié en mi presente.
Esta vez yo estaba entregada. Nada de lo que sucedía estaba planeado. Así lo había decretado.
Me prometí confiar. A ver que tanto existía Dios. A ver cuanta verdad había en la magia.
A ver que tan abundante es la tierra. A ver que tan lejos podía llegar abriendo mi corazón.
Solte las riendas y me permiti caminar con los ojos cerrados y el corazón abierto.
Y me costó, me dolió mucho, y lloré bastante pero funcionó!
Perdí el miedo y dormi cada noche rodeada de amorosas estrellas.
Gracias Pacha por tu abundancia.
Gracias Sol por secar mi llanto.
Gracias Luna por sentir mi ciclo.
Gracias tiempo por abrir mi corazón.
Gracias Os!